En esta ocasión recupero fotos antiguas de una actividad en la que he
disfrutado como un niño y de la que seguro seguiré disfrutando. Han sido muchos
los barrancos que he tenido la suerte de descender, pero no en todos he podido
inmortalizar su belleza con fotografías, por ello os presento una muestra de
algunos de ellos, que aunque en algunas ocasiones la calidad no es del todo de
mi gusto, si que muestran su belleza y dificultad.
He querido huir de los más conocidos, todos se encuentran en la Sierra
de Guara, lugar mágico, donde leyendas, pueblos, agua y orografía se unen para
dar carácter único a este territorio de nuestra tierra aragonesa.
Ascender sus montañas, descender sus barrancos, impregnarte del silencio
de sus pueblos abandonados es en definitiva sentir y amig@s ¡que maravilloso es
sentirte parte de entornos tan espectaculares como los que ofrece la Sierra de
Guara!.
Dedicado a todos y todas los que me acompañaron en algún momento por
estos caminos de agua y roca, va por vosotr@s.
No hay comentarios:
Publicar un comentario