En la comarca del Campo de Daroca nos encontramos con uno de los pueblos más bonitos de España, Anento. El entramado urbano de sus calles denota su carácter medieval. En lo alto del pueblo, y sobre un escarpe, se halla el castillo, probablemente del s.XIII.
En los aguallueves podemos observar el relieve kárstico que ha ido formando el agua al penetrar en la roca caliza. Es el de Anento, un paraje espectacular que invita al caminar lento, disfrutando de un bosque frondoso donde las enredaderas parecen haber conquistado los troncos de los árboles. El entorno húmedo favorece la proliferación de musgos.
El de Arguilay, más salvaje y menos visitado, no es menos hermoso. aragón, una vez más, sorprende.
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